24 de febrero de 2015

Filosofía Política : Antonio García-Trevijano


Decir filosofía política en España es lo mismo que decir Antonio García-Trevijano, la mente más lúcida e independiente de la teoría política en nuestro país. Además de ser un gran intelectual, también es un excelente orador y él mismo explica muy bien sus ideas en las charlas y conferencias que ha ido dando durante varias décadas. Aquí dejo una selección de vídeos, en orden cronológico, de obligada visión para cualquiera que quiera tener nociones básicas y correctas sobre lo que es la política y lo que realmente significa la democracia. Esa democracia que nos robaron los partidos políticos que conspiraron aquella reforma del franquismo, aquel gran fraude, llamada "Transición".



























17 de febrero de 2015

Hanna Arendt y la banalidad del mal




Cuando Hanna Arendt ideó el concepto de «banalidad del mal» se refería a que el mal no era algo excepcional hecho por seres malvados sino que podía ser algo habitual y cometido por la gente normal. 

Esto lo vemos con toda claridad en el caso del especismo

Personas que no son psicópatas participan todos los días en  el abuso de animales inocentes sin apenas ser conscientes de lo que hacen. La gran mayoría de la sociedad financia la esclavitud y el asesinato de otros animales por simple inercia y placer.

7 de febrero de 2015

La igualdad



«Hasta  ahora,  la  fuerza  brutal  ha  gobernado  el  mundo  y  es evidente por los filósofos, escrupulosos en dar un conocimiento más útil al hombre de esa distinción determinada, que la ciencia política se encuentra en su infancia.»
                                                                                   ~ Mary Wollstonecraft

Hombres y mujeres somos diferentes en ciertas características. Es obvio. Pero también somos iguales de hecho en otros aspectos. 

La igualdad consiste en reconocer y respetar de forma igual esos elementos en los que somos efectivamente iguales. Esto es la igualdad en sentido moral.

Por ejemplo, somos iguales en que tenemos los mismos intereses básicos: deseamos conservar y proteger nuestra vida; deseamos evitar el daño y el sufrimiento; deseamos disfrutar y desarrollar plenamente nuestras capacidades; deseamos no estar sometidos coacctivamente a la voluntad ajena de otros. 

El sexo que tengamos no afecta a la posesión de dichos intereses (que forma parte de la capacidad de sentir) por tanto, es injusto (contrario al principio de igualdad) discriminar, o menospreciar, esos intereses entre individuos por motivo de sexo. Que tengamos un sexo u otro no afecta al hecho de que somos seres dotados de sensación.

Del mismo modo, si tenemos la misma (o muy similar) capacidad de inteligencia, entonces debe ser considerada y respetada nuestra igualdad de oportunidades para lo que esa inteligencia nos permita hacer, y no ser discriminados por el hecho de tener un sexo u otro. Ser mujeres u hombres no afecta a nuestra inteligencia.

El principio de igualdad significa respetar lo que es igual y no tratar de manera diferente aquello que es igual, de hecho, sino tratarlo de forma igualitaria.

Sin embargo, a menudo se confunde la igualdad con otros principios morales.

La igualdad no consiste en forzar a los individuos a una igualdad artificial en lo que no hay igualdad. Por ejemplo: no tenemos por qué imponer una igual cantidad de individuos masculinos y femeninos en un contexto político. No tiene por qué haber una cuota para ningún sexo. Esto es una discriminación sexista. Estar en contra del sexismo significa acabar con prejuicios y normas que promueven la discriminación en función del sexo. Una política no-sexista (igualitaria) se basa en una valoración objetiva de los méritos y habilidades de cada individuo independientemente del sexo de los implicados. 

Pensar que una estructura política tiene que ser obligada a reflejar proporcionalmente determinados rasgos biológicos en la composición de sus integrantes, en correspondencia con la proporción que haya en la sociedad, es una variante más de la falacia naturalista. Es un argumento erróneo que pretende convertir un simple hecho natural en un criterio moral. Que en el mundo (la naturaleza o la sociedad) haya mitad hombres y mitad mujeres (o incluso más mujeres que hombres) no justifica que esa proporción deba ser impuesta en la política o cualquier otro ámbito. Esto sería discriminación; no igualdad. Y no sería un discriminación moralmente justificada, puesto que se basa en el sexo de los individuos. Y ya hemos señalado que el sexo no afecta ni la capacidad de sentir ni a la capacidad de inteligencia. 

El principio de igualdad no fundamenta el hecho de imponer una nivelación igualitaria en aquello en lo que de hecho no somos iguales. Esto último sería la solidaridad (forzada o voluntaria). No son lo mismo.

La igualdad no se puede imponer, por definición. La igualdad es un hecho auto-existente que se considera, se reconoce, se respeta. Pero cuando somos desiguales y tratamos de compensar en aquello que somos diferentes entonces no estamos apelando a la igualdad sino a la solidaridad


La igualdad es un hecho previo que no podemos forzar. Lo que sí podríamos imponer (o promover) es la solidaridad entre individuos, es decir, repartir beneficios en aquellos aspectos precisamente en los de hecho no somos iguales, ni podemos serlo

Dado que los individuos no somos iguales en inteligencia ni en habilidades ni capacidades, podemos acordar que haya compensaciones altruistas de aquellos que más tienen hacia aquellos que menos tienen, para así lograr una cohesión social. Precisamente porque no somos iguales es por lo que se estima necesario o conveniente lograr este reparto solidario. 

Pero quede claro que la solidaridad no es igualdad ni puede conseguir la igualdad ni se fundamenta en el principio de igualdad. Es un principio distinto y aparte y requiere una justificación diferente.

En definitiva, por el principio de igualdad estamos moralmente obligados a aplicarla en nuestra vida, en nuestra conducta, y también nos exige que fomentemos esta igualdad en la comunidad moral (y, por tanto, en la sociedad, que está sostenida por agentes morales) para evitar así que el prejuicio del sexismo continúe o aparezca.

26 de enero de 2015

La pluralidad de posturas filosóficas



«La diversidad de nuestras opiniones no proviene de que unos sean más razonables que otros, sino tan sólo de que dirigimos nuestros pensamientos por derroteros diferentes y no consideramos las mismas cosas. No basta, en efecto, tener un buen ingenio sino que lo principal es aplicarlo bien.» - René Descartes

La cuestión es: ¿por qué hay tantas posturas filosóficas distintas?


Tengo dos aproximaciones respecto de esta cuestión.

La primera es que los seres humanos están sujetos al error. Por mucho que nos esforcemos en pensar y razonar correctamente, siempre existe la posibilidad de que nos equivoquemos, ya sea por descuido, por incapacidad, por negligencia o por falta de información suficiente. Incluso las máquinas más precisas pueden cometer fallos. Y está demostrado que la máquina biológica que es nuestro cerebro también comete errores. Esto podría explicar en parte la diversidad de posturas y opiniones.

La única manera de evitar y superar el error sería a través del constante ejercicio del pensamiento crítico a lo largo de la vida individual y de las generaciones venideras. Todas las ideas deben ser tomadas en principio como hipótesis y teorías que hay que analizar rigurosamente de acuerdo a la lógica y las evidencias empíricas.

La segunda respuesta es que las ideologías y las doctrinas no suelen ser producto exclusivo de la razón. Se supone que la razón debe ser el criterio y fundamento de la filosofía, pero lo cierto es que las ideas también surgen como consecuencia de emociones, sentimientos, deseos y necesidades. Muchas creencias están influidas o directamente basadas en aspectos sentimentales. Teniendo en cuenta la gran diversidad del espectro sensitivo, eso explicaría la diversidad de teorías que encontramos.

Existe la hipótesis de que algunas doctrinas filosóficas son meras racionalizaciones de creencias previas, prejuicios, traumas o preferencias personales, y no son producto del examen racional. Por esto habría tanta variedad. Si bien, pienso que apenas se puede equiparar con la diversidad que encontramos en otros ámbitos no-racionales por definición como son la estética y la religión. La razón tiende a la unidad de la lógica, mientras que lo empírico-sensitivo es de naturaleza plural.

En conclusión, dado que no somos seres exclusivamente racionales, tenemos que aceptar inevitablemente nuestra naturaleza sensitiva. Y ser racionales, o razonables, no significa anular o marginar las emociones. Ser racional consiste en aceptar que nuestros sentimientos también sirven para concer el mundo, al mismo tiempo que nos esforzamos por asumir que la razón es el criterio objetivo que debe validar la información de nuestros sentidos. Sin razón no hay conocimiento. Sin razón sólo habría experiencia del mundo y nada más.

20 de enero de 2015

Paquito, el puñetero

Ya sabemos de sobra que algunos religiosos agreden a otras personas por considerar que han ofendido sus creencias (o que han ofendido a no sé qué dios). Hace poco asesinaron a doce personas a sangre fría en París. Por poner un ejemplo reciente, de entre otros muchos. Paquito no nos cuenta nada que no sepamos todos ya.

Esas frases pertenecen a un discurso mucho más amplio que trata sobre los "limites de la libertad de expresión", es decir, que está explicando su postura, como líder sectario, acerca de este tema. Y ha dicho explícitamente que, según su criterio irracional, un límite a esa libertad estaría establecido en las creencias religiosas. Por tanto, él considera que vulnerar ese límite justifica ser agredido por los religiosos. No se está limitando a describir lo que hacemos (en ningún caso yo agredería a nadie simplemente por haberme insultado o haberse burlado de mis ideas, ni considero que tal agresión esté moralmente justificada) sino que está sermoneando sobre lo que debemos hacer y lo que no debemos hacer.

Amenazar a alguien con agredirle sólo porque te ha insultado (o tú consideras que te ha insultado) es violencia en forma de venganza. Y lo que dice Paquito es que es "entendible" que vayamos por ahí agrediendo físicamente a la gente sólo porque nos resulta desagradable lo que dicen. Decir esto es una expresión de fomento y tolerancia hacia la violencia.




Paquito dijo que el límite de la libertad de expresión debe reprimirse en la burla hacia las creencias religiosas. Simplemente porque a él le da la gana. Ningún derecho, ninguna razón moral, justifica reprimir la burla hacia las creencias religiosas. Y también dijo que si no nos callamos entonces nos dará un puñetazo. Se puso del lado de los terroristas que agreden a aquellos que consideran que han ofendido a la religión. Hay una evidente diferencia de grado entre un puñetazo y una pistola, pero es la misma violencia.

Bueno, ¿y por qué diantres tendríamos que reprimir la burla? ¿Eso por qué? ¿Porque Paquito le da la gana? No, hombre no. Lo que tenemos que erradicar es la violencia. La burla no es violencia. Puede ser quizás molesta o desagradable, pero no es violencia. No se impone a nadie. El humor no es violencia, del mismo modo que la literatura de terror tampoco es violencia. Son géneros de expresión artística que pueden gustarnos más o menos, pero que son meramente representativos y no agreden ni atentan contra los derechos fundamentales de nadie. Si alguien hace una burla de mis ideas, me puede molestar, pero eso no es equiparable ni está en la misma categoría que una agresión física. La agresión física es violencia. 

¿Por qué se supone que tenemos que ser comprensivos con la agresión pero no con la burla? ¿Acaso no es habitual que la gente se burle de las ideas de otros o incluso de otras personas? Es algo totalmente cotidiano y humano. Si comprensivos tenemos que ser con la naturaleza humana y su agresividad innata entonces ¿por qué no ser comprensivos con la burla en lugar de con los puñetazos? La burla puede ofender un sentimiento, pero nada más. Un puñetazo puede herir o incluso matar a alguien. Es evidente, de nuevo, que los religiosos valoran más sus creencias que el respeto por las personas y sus derechos, empezando por su derecho a la seguridad y la integridad física.

El Papa ha querido posteriormente "aclarar" sus declaraciones, que lo único que nos aclaran es que se reafirma en su postura:
«Yo no puedo insultar, provocar a una persona continuamente porque corro el peligro de que se enfade y corro el peligro de recibir una reacción injusta. Es algo humano‘, afirmó hoy el pontífice argentino en el vuelo de regreso a Roma. ‘La libertad de expresión tiene que tener en cuenta la realidad humana y tiene que ser prudente‘, agregó, citado por la agencia de noticias EFE.»

Aunque luego él añadiera que la agresión es "injusta" eso no anula todo lo demás que expresó en favor de la violencia y la represión religiosa contra la libertad de expresión. No se retractó de nada de lo que dijo anteriormente. 

Da igual que alguien afirmara, por ejemplo que violar mujeres es una acción injusta si a continuación añadiera que él va a seguir violando mujeres, que es "comprensible" que violemos mujeres y que debemos respetar a aquellos que violan mujeres. Aunque esa persona reconozca que eso está mal, todo lo demás que ha expresado es una aprobación y fomento en favor de la violación. Mucha gente dice: "sí, está mal, pero...." y a continuación busca excusas para justificar lo injustificable.

Por analogía; si afirmamos que el canibalismo es injusto para luego decir a continuación que el canibalismo es "comprensible" porque hay gente a la que le gusta comer carne, y que debemos "entender" que haya gente que mate a otra para comérsela, es fomentar el canibalismo. Es ser tolerante con el canibalismo y frivolizar con el asesinato. Eso es lo que es. 




De hecho, ese tipo de declaraciones que ha hecho Paquito me recuerdan a quienes dicen que es comprensible que violen a las mujeres porque van por ahí "provocando" con su ropa o frecuentando determinados sitios que no deberían. ¿También tenemos que "comprender" esto? La violación es algo normal (habitual), por desgracia. Pero ¿acaso la vida de las mujeres tiene que estar limitada por la voluntad de los acosadores y violadores? A mí me parece que rotundamente no. En todo caso, nosotros deberíamos limitar la libertad de esos abusadores hasta que aprendan a respetar a las mujeres.

Lo que dijo Paquito es equivalente al hecho de advertir a las mujeres que tengan cuidado en determinadas situaciones o con determinados individuos que podrían agredirlas sexualmente. Pero no; no es eso. Lo que él ha dicho es exactamente equivalente a decir que es "comprensible" que si vemos a mujeres vestidas indebidamente nos tiremos encima de ellas y las violemos, y que, por tanto, ellas deben vestir o actuar de otro modo para evitar que las violemos. Lo que él ha dicho es equivalente a decir que si ve una mujer indebidamente vestida, él mismo la violará. Eso es exactamente lo que ha dicho, en analogía, con sus declaraciones. Declaraciones propias de un matón y no de alguien que dice seguir a Jesucristo.

Porque, además de la cuestión ética, Paquito demuestra una flagrante hipocresía respecto de la doctrina de Jesucristo, quien explícitamente postula en los Evangelios que debemos renunciar a la violencia, a la venganza [respecto de seres humanos] y que en caso de ser agredidos "debemos poner la otra mejilla", es decir, no responder nunca de forma agresiva ante cualquier ataque. Esto lo dice literalmente, pero luego casi todos los cristianos interpretan de forma arbitraria los textos y hacen lo que les da la gana, como ha demostrado Paquito.

El derecho a la libertad de expresión únicamente se puede limitar justificamente en casos excepcionales cuando esa libertad se usara para violentar algún derecho fundamental de las personas. Pero las creencias no tienen derechos. Y ninguna persona tiene derecho a que los demás no se burlen de sus creencias, sean cuales sean. La burla no atenta contra ningún derecho moral.

El derecho a tener una religión jamás justifica que esa religión se imponga en modo alguno a los demás. Limitar la libertad de expresión (o cualquier otro derecho fundamental) en función de las creencias religiosas es imponer la religión a los demás que no profesan dicha religión. La prohibición de la burla a la religión (la denominada blasfemia) es una creencia religiosa y no se puede justificar moralmente.




Tenemos derecho a expresar nuestra opinión sobre la religión, aunque a los religiosos no les guste. Los derechos individuales no dependen de lo que unos cuantos les guste o les deje de gustar.

Y repito de nuevo que si Paquito fuera un mínimo de coherente con la doctrina del cristianismo, habría condenado enérgicamente la violencia, y animado a la gente a que siguiera el ejemplo de Jesucristo y no respondiera en forma agresiva a las agresiones, en lugar de haber fomentado la violencia y frivolizar sobre ella. Quien se dice seguidor de Jesucristo, que además se erige a sí mismo como "guía" y autoridad religiosa, ha reconocido que lo que Jesuscristo hiciera y dijera se lo pasa por el forro.


Artículos relacionados:

22 de octubre de 2014

Una reflexión sobre la diversidad





Si la "diversidad" (o la pluralidad o la variedad) fuera como tal un principio o un valor moral; entonces deberíamos aceptar y promover la tortura (o cualquier otra forma de abuso) para así ampliar la diversidad de experiencias.

Si la diversidad fuera un principio, entonces deberíamos fomentar que en determinadas zonas no sólo hubiera robos sino también violaciones y asesinatos. Porque eso aumenta la diversidad.

Si la diversidad fuera un valor, entonces no sería necesario el consentimiento de nadie para favorecer la existencia y el aumento de la diversidad. De la misma manera que la igualdad o los derechos no requieren el consentimiento de nadie para ser principios éticos legítimos que debemos aplicar y fomentar, pues son conceptos objetivos basados en la lógica.

El problema de fondo es que la diversidad no es un valor ni un principio moral. Pero a menudo se evoca como si el mero hecho de que hubiera diversidad fuera algo intrínsecamente bueno.

Sin embargo, la diversidad es un concepto moralmente neutro, de base númerica, que no nos dice nada acerca de si algo es bueno o malo. Habrá personas a las que le guste la diversidad, pero eso es un tema de gustos y no un criterio moral.

Por desgracia, nos gustan las palabras que evocan nociones agradables sin pararnos a pensar en si están justificadas o en lo que implican. Por suerte, no todos se dejan llevar así.

26 de septiembre de 2014

Noctambulismo


En este ensayo me gustaría exponer una breve reflexión sobre la condición de noctambulismo. Si bien, antes considero que es apropiado aclarar sobre qué estamos hablando exactamente.

En primer lugar, he de señalar que al parecer existe una habitual confusión entre noctambulismo y sonambulismo. Si uno busca artículos sobre este tema comprobará que en muchos de ellos se utilizan erróneamente ambos términos como sinónimos. Pero no tienen nada que ver.

El noctanbulismo es la condición de la persona que de forma natural —sin condicionamiento cultural o circunstancial— tiende a estar despierta por la noche y a dormir en las horas diurnas. Esto es, lo contrario de la tendencia diurna natural de la gran mayoría de la humanidad. 


En cambio, el sonambulismo es un trastorno que hace que la gente que está dormida se levante en pleno sueño —sin importar si es de día o de noche— y actúe andando y realizando actividades sin despertarse, lo cual puede conllevar peligros para su vida y la de los demás.


Tampoco conviene confundir el noctambulismo con la insomnia o la dificultad para dormir. Un insomne es alguien que tiene problemas graves respecto del hecho mismo de conciliar el sueño, debido a algún desarreglo físico o psicológico. Pero un noctámbulo no es insomne. El noctámbulo, por lo general, duerme perfectamente durante el día, a pierna suelta. Aunque un noctámbulo puede padecer ocasionalmente de insomnia, se trata no obstante de dos estados categorialmente diferentes.


Otra aclaración: el noctámbulo tampoco es sinónimo de vespertino. El vespertino es la persona de tendencia diurna pero que, a diferencia de los diurnos madrugadores, no le gusta despertarse en la mañana temprana y prefiere levantarse en las horas previas del mediodía y se encuentra mucho mejor desarrollando sus actividades durante la tarde y ya entrada la noche. Son personas que tienen preferencia a acostarse a unas horas más tardías, habiendo pasado la medianoche, pero que sin embargo no poseen una inclinación a estar despiertas durante toda la noche y hasta después del amanecer, como sería el caso de los noctámbulos.


Una persona noctámbula lo es biológicamente. El noctambulismo no es una decisión personal ni es un "estilo de vida" elegido de forma voluntaria. El noctambulismo es una condición inherente del individuo, al igual que lo es la orientación sexual o el sexo biológico. Es decir, es una característica que proviene de la configuración de nuestro cerebro, no de elecciones o experiencias vitales.


Por supuesto, no estamos hablando de estados rígidos y absolutos sino que nos referimos a tendencias. Cada individuo se aproximará en mayor o menor medida a alguno de los promedios señalados entre la mañana, la tarde y la noche.



Al igual que sucede en el caso de los homosexuales —o en general con gente que no es heterosexual— el noctámbulo es visto como alguien extraño o que padece algún trastorno. Pero esto es una creencia falsa. Los noctámbulos viven y rinden igual que los diurnos, salvo por la peculiaridad de que lo hacen mucho mejor por la noche que por el día —al contrario que las personas de naturaleza diurna. Dado que vivimos en una sociedad y una cultura diurnas, quienes contradigan este canon establecido padecerán incomprensión e incluso rechazo.

Algunos artículos afirman que los noctámbulos suelen tener peor salud que la gente 'normal'. Pero en realidad el perjuicio para la salud sólo puede ocurrir en el caso de que alguien que no fuera de naturaleza noctámbula eligiera o se viera obligado a llevar un horario activo por la noche y tener que dormir durante el día. La persona de naturaleza diurna que se dedique a estar despierta por la noche no es un noctámbulo; es un diurno trasnochador. Los estudios realizados al respecto tienen sentido respecto de este colectivo de personas diurnas que circunstancialmente permanecen despiertas durante la noche.


Los noctámbulos no tienen por qué tener peor salud que el resto de personas. Aunque pudiera ocurrir, por ejemplo, que alguien que no se exponga nunca al sol padezca deficiencia de vitamina D; un noctámbulo puede tomar el sol durante las horas del amanecer —o a cualquier otra hora que le convenga. Ser noctámbulo tampoco significa ni implica tener alergia al sol ni nada parecido. Y, en cualquier caso, existe además la opción de tomar suplementos alimenticios.


Por otra parte, no es cierto que los diurnos sean intrínsecamente más felices que los noctámbulos. Sólo sucede que resulta más dificultoso para un noctámbulo vivir en una sociedad diurna, dado que no coincide con su propio cronotipo, frente a quienes poseen la tendencia natural de estar activos de día y dormir por la noche. Muchas personas de condición noctámbula sufren durante toda su vida el tener que adaptarse a un horario diurno y jamás dejan de tener problemas por este motivo precisamente debido a que su inclinación natural es la de estar despiertos por la noche e irse a dormir después en las horas del amanecer.


Tampoco es cierto que el noctambulismo esté necesariamente asociado a tener una personalidad sombría, introvertida o depresiva. No hay relación. Ni tiene por qué agradarle obligatoriamente la subcultura gótica y otras manifestaciones culturales que rinden culto a la noche y la oscuridad.

Un noctámbulo puede ser divertido, simpático y amigable como cualquiera. El único problema es que el horario normalizado en la sociedad no coincide con su ritmo circadiano y eso puede afectar perjudicialmente al desarrollo de su personalidad. Aparte, el noctámbulo que consiga adaptar la rutina de vida a su propia naturaleza se encontrará con que no resulta fácil encontrar ocasiones para la extroversión cuando la mayoría de la gente se dedica a dormir mientras él está despierto, excepto quizás para aquellos que se dediquen a actividades de ocio y entretenimiento nocturnas.


Existen otros prejuicios contra el noctambulismo, aún bastante peores, como el de asociar el noctambulismo con cierta clase de maldad. Existe la idea de que si alguien elige está despierto por la noche es que trama algo contra los que duermen. Tradicionalmente, las conspiraciones se han escenificado sucediendo siempre durante las horas nocturnas, para evitar así ser descubiertas. Y ya sabemos que algunos delincuentes aprovechan la oportunidad de la noche para cometer delitos. La nocturnidad es un agravante en muchos códigos penales. Sin embargo, parece claro que esas actividades se realizan en la noche simplemente por razones instrumentales o circunstanciales.

No hay prueba que relacione el noctambulismo con alguna inclinación a la maldad. ¿Acaso la gente diurna no comete crímenes? Tampoco hay evidencia que señale un mayor porcentaje de criminales o violentos entre los noctámbulos, ni existe argumento alguno que explique siquiera por qué debiera haber semejante conexión.

Por otra parte, recientemente se han publicado varios estudios señalando que «los noctámbulos son más inteligentes que los madrugadores». Me parece que esos estudios no serían muy rigurosos, pues confunden, como casi siempre, correlación con causalidad, y además tampoco diferencian bien entre noctámbulos y gente que tiene una inclinación vespertina.

No sabemos por qué algunos seres humanos son noctámbulos. Hay hipótesis al respecto de todo tipo; algunas bastante curiosas o extrañas. En los seres humanos, al igual que el resto de primates, lo habitual es tener una tendencia diurna. Pero en otros animales, como es el caso de búhos y murciélagos, su condición natural es la de estar despiertos por la noche y dormir durante el día. Recientes investigaciones señalan una mutación genética que favorece un cronotipo diferente. El hecho de que haya humanos noctámbulos puede ser una desventaja individual dentro de una sociedad diurna, pero a toda sociedad le conviene que haya algunos individuos que estén despiertos por la noche para realizar labores especiales de vigilancia o mantenimiento.

Es probable que muchas personas nocturnas, especialmente las más jóvenes, no hayan tomado conciencia de su personalidad noctámbula y crean que se debe a una cuestión de hábitos o a un problema de insomnio, pero esta conclusión se deriva de un error surgido de la falta de conocimiento sobre esta tendencia inherente a la naturaleza del individuo.

Creo que sería más saludable para todos el tomar conciencia del hecho de que alguien es noctámbulo, en el caso de que realmente lo sea, y tratar de vivir lo mejor posible de acuerdo a esta condición, en lugar de pensar equivocadamente que se padece algún supuesto trastorno que no existe en verdad.


Termino con estas palabras del blog IronShrink, escrito por un psicólogo de condición noctámbula:

«Los hábitos de sueño no definen a una persona. [...] En cuanto a mí, ahora está amaneciendo, lo cual significa que es hora de irme a dormir.» 

23 de agosto de 2014

Feminismo: respetar a las mujeres como personas




No es necesaria una negativa.

Si una persona no ha dado su consentimiento libre, voluntario, explícito, e informado, entonces no es legítimo usarla para nuestro beneficio o para lograr algún propósito. 

De lo contrario estaríamos tratándola como si fuera un objeto, que carece de voluntad e intereses propios.

26 de junio de 2014

La religión es inmoral





Acerca de la veracidad de que realmente exista aquello que llaman "dios", nadie tiene ni la más mínima prueba. Al contrario, la lógica y las evidencias empíricas demuestran que no hay ni puede haber tal cosa. Por tanto, toda religión —incluso aquellas que se pretenden benevolentes y pacíficas— serían actos de violencia contra nuestra razón; contra la realidad.

La religión es la mentira que ha sido alzada a la categoría de verdad obligada, cuyo fundamento es el miedo y su objetivo es el de someter las mentes de las personas al servicio de clérigos y gobernantes.

A mi juicio, el origen de la religión se esclarece mejor con la explicación psicológica. Es decir, si no fuera por el miedo a la muerte, y la desesperación que provocan las calamidades que padecemos en la vida, la religión no existiría.

La supervivencia es la clave. La religión funciona como lo que hoy en día denominamos terapia motivacional. Si un individuo cree que existe un dios o un paraíso que le solucionará todos sus problemas, miedos y necesidades; esa creencia le sirve para afrontar con más entereza las vicisitudes y penurias de la vida. Funciona de forma más compleja, claro, pero la esencia es ésta

La religión es un trastorno mental surgido en la imaginación y motivado por la incapacidad para digerir lo que son experiencias inherentes a la vida real, y por eso se crean fantasías sobre mundos y seres inexistentes con el fin de satisfacer deseos insatisfechos o aliviar resentimientos. 

Por ejemplo: unos padres pierden a su hijo en un accidente y se consuelan pensando que un dios ha elegido ese destino por alguna buena razón que desconocen y que su hijo sigue existiendo en otra dimensión y es feliz allí. Una pura y simple mentira para aliviar su tristeza. Y así millones de ejemplos en todo el mundo.



«Me pica la curiosidad porque la gente se vuelve fanática religiosa: ¿Miedo atroz a estar solos en la vida y buscan desesperadamente pertenecer a un grupo sólo por tener compañía? ¿Miedo atroz a la muerte y buscan desesperadamente que alguien les diga que seguirán conscientes por toda la eternidad así no tenga prueba alguna? ¿Miedo atroz a un mundo muy complejo, caótico e impredecible, y buscan desesperadamente algo que le de simpleza, orden y predictibilidad?  ¿Tienen una vida vacía, patética, sin sentido, lastimosa y quieren ocultar todo eso bajo una máscara de fe? ¿Miedo atroz al que dirán los miembros de su grupo de fanáticos y entonces se vuelve más fanático para ganar "mas respeto"?»
https://www.meneame.net/story/judios-ultraortodoxos-atacan-autobus-jerusalen



La religión se basa en la fe. La fe consiste en que debes creer algo sin tener ningún tipo de evidencia o prueba que lo demuestre. De hecho, a menudo consiste en creer algo que va contra las evidencias empíricas y la razón, sólo porque te lo dice un libro "sagrado" o una autoridad que dice basar su legitimidad en un supuesto dios. Esto es violencia, y así es como la religión empieza a pervertir la mente de quienes son adoctrinados en ella. La religión es violencia en sí misma.




http://es.wikipedia.org/wiki/Crítica_a_la_religión

http://www.bibliotecapleyades.net/mistic/religion_goodevilsp.htm

9 de mayo de 2014

Razonar vs. Racionalizar



No es lo mismo razonar (formar nuestras creencias de acuerdo a lo que dicen exclusivamente la lógica y los hechos) que racionalizar (seleccionar de forma sesgada aquellos argumentos y datos que supuestamente avalan nuestros prejuicios e ideas previas). Mucha gente cree estar haciendo lo primero, cuando en realidad hace lo segundo.

Racionalizar no es razonar sino que es un pseudo-razonar. Es decir, parece que estamos razonando pero no lo hacemos. Porque razonar significa sacar sólo aquellas conclusiones derivadas necesariamente de la lógica y los hechos empíricos comprobados. En cambio, racionalizar significa escoger sólo aquellos hechos y argumentos en función de que confirmen o se adecuen a nuestras ideas previas, al mismo tiempo que ignoramos deliberadamente aquellos que las refuten. 
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