23 de mayo de 2020

Acerca de la definición de comunismo


Siempre que hay una crisis del sistema económico se habla mucho sobre el socialismo y sobre el comunismo, puesto que son doctrinas que ofrecen un modelo alternativo al capitalismo en el que vivimos. El problema es que a menudo la definición de estos términos está lejos de ser clara. No sólo me refiero a quien llama indistintamente socialismo o comunismo a cualquier posición de izquierda política sino que entre los propios defensores de ambas doctrinas no siempre aparece clara una definición particular de lo que significa el comunismo.

Muchos pensadores liberales o libertarios, de una manera más bien laxa, denominan "socialista" a cualquiera que proponga que el Estado intervenga en economía o que mantenga servicios públicos. Para ellos, el socialismo sería una ideología transversal a todos los partidos u opciones políticas dentro del Estado. Distinguen como comunista a quien quiere imponer el socialismo por la fuerza, mediante una revolución, y completar una socialización progresiva de la economía, como es el caso de Lenin. Sin embargo, entiendo que estas particularidades no son lo que distingue esencialmente al comunismo.

Estuve indagando en diversos textos que trataran sobre comunismo y me di cuenta de que ninguno aportaba una definición concreta y exclusiva del comunismo que lo distinguiera singularmente de cualquier otra doctrina. Para encontrar la definición particular del comunismo tendré en cuenta el uso histórico del término por los teóricos del comunismo, pero también el origen ideológico del término.

Aunque tendemos a asociar el comunismo al legado de Karl Marx y Friedrich Engels en el siglo XIX, lo cierto es que la primera doctrina identificada con el comunismo aparece en la época de la Revolución Francesa con la presencia de François Babeuf a quien podemos considerar el primer comunista político. Es cierto que el término comunismo como tal no aparece en su obra, pero sus ideas defendiendo la supresión de la propiedad privada y el reparto comunal e igualitario de todos los bienes, encajan perfectamente con lo que particulariza al comunismo frente a cualquier otra posición ideológica.

Friedrich Engels aclaraba que la denominación de comunista al «Manifesto Comunista» tuvo su origen en el hecho de diferenciar su posición de los otros pensadores socialistas que Marx y Engels consideraban utópicos, meramente idealistas o no científicos. Así pues, no se trata de un uso razonablemente motivado, porque en realidad las medidas que propone dicho manifiesto encajan más bien con un programa socialista. Marx y Engels proponen lo que él entiende como un socialismo materialista, racionalista y científico, pero sigue siendo socialismo y no comunismo. La gran mayoría de sus propuestas serían fácilmente compartibles por muchos socialistas. El programa del Manifiesto Comunista pretende servir como guía para construir un socialismo que conduzca finalmente hacia el comunismo pero no es un texto que desarrolle una doctrina particular del comunismo como concepto. Si lo tomamos como un programa político, el Manifiesto Comunista sería propiamente hablando un manifiesto socialista; pero no comunista. Aunque el manifiesto sí menciona un rasgo exclusivo del comunismo, como señalaré más adelante.

El intercambio entre los términos socialista y comunista ha sido muy habitual en determinadas épocas. La diferencia entre ambos ha estado sujeta a interpretaciones y contextos históricos. Una distinción clara entre socialistas y comunistas sólo se generaliza como consecuencia de la revolución bolchevique de 1917. Los socialistas y comunistas siguen compartiendo supuestamente una misma base ideológica y un mismo objetivo, pero los primeros aceptan el parlamentarismo y la implantación progresiva del socialismo mediante reformas dentro del sistema capitalista; mientras que los segundos defienden la revolución para derribar el capitalismo e imponer la dictadura del proletariado. Ahora bien, todos igualmente siguen tomando el Manifiesto Comunista como un programa político de referencia.

Volviendo al Manifiesto Comunista, éste señala explícitamente que
«el comunismo no priva a nadie del poder de apropiarse productos sociales; lo único que no admite es el poder de usurpar por medio de esta apropiación el trabajo ajeno.» De lo que habla aquí es de la socialización de los medios de producción y el rechazo a la explotación de los individuos. Pero ni la socialización económica ni el rechazo a la explotación de individuos definen particularmente al comunismo.

La doctrina comunista puede ser considerada una rama del socialismo. Lo que diferenciaría específicamente al comunismo del socialismo sería precisamente que el comunismo aspira a que no exista propiedad que no sea comunal, es decir, de toda la comunidad. Lo privado es lo opuesto a lo comunal. En un sistema puramente socialista se han socializado los medios de producción, pero se puede aceptar la propiedad privada de los bienes. En el socialismo puedes tener en propiedad privada una casa, un automóvil o un pequeño terreno para tu uso particular y privado, o incluso un pequeño negocio privado como puede ser una taberna. Ni el Estado ni la sociedad es propietaria de ese elemento en particular. Esto se encuadra con el sistema económico que hubo en la Unión Soviética o en la República Democrática Alemana. Dichos países no se consideraban comunistas sino socialistas, aunque oficialmente su aspiración final fuera llegar al comunismo.

El comunismo no es incompatible con la existencia de la propiedad pero sí con la propiedad privada. El comunismo significa eliminar cualquier forma de propiedad privada. Esto 
el rasgo particular y definitorio del comunismo. Lo dice Marx explícitamente«Así entendido, pueden los comunistas resumir su pensamiento en esta frase: abolición de la propiedad privada.» Eliminar la propiedad privada en los medios de producción es una medida socialista que puede ser parte de la fase de transición al comunismo. Pero en el socialismo puede existir todavía cierta propiedad privada e incluso la propiedad privada en economía. En cambio, en el comunismo no existe la propiedad privada. En el comunismo toda propiedad es comunal, colectiva.

Eliminar la propiedad privada no conlleva eliminar la propiedad personal o individual, es decir, la propiedad de objetos particulares de uso personal que usamos para vivir, como la ropa. En una sociedad comunista, se puede asignar ese tipo de propiedad para uso personal, pero su titularidad será siempre comunal y nunca privada.

Por tanto, el comunismo no se opone a la propiedad en sí misma pero si a la propiedad privada. En el comunismo no sólo cualquier medio de producción de las condiciones de vida debe ser colectivo y comunal, sino que también debe serlo cualquier forma de propiedad. En el comunismo, la propia sociedad como tal ha sido transcendida para devenir hacia la comunidad. La sociedad es simplemente una asociación de individuos, mientras que la comunidad es un colectivo cuyos miembros están estrechamente vinculados, de manera similar a una familia. El propio Marx hablaba del «comunismo primitivo» que supuestamente puedo existir en tribus humanas donde todos los que la integraban se veían como un gran clan familiar.

Según la teoría marxista, se supone que hay varias fases de transición en el socialismo hasta llegar finalmente al comunismo y en cada una de ellas se amplía el grado de socialización de la propiedad hasta eliminar por completo la propiedad privada y absolutizar la propiedad comunal. Así pues, el comunismo es una fase avanzada del socialismo que incluso lo supera, y en la que ya no existen las clases sociales ni la propiedad privada ni el Estado. Es una democracia material con propiedad colectiva o comunal de los medios de producción. Obviamente esta fase nunca se ha implementado en ninguna forma o modo.

El comunismo se puede considerar como una extensión colectiva de la idea de democracia porque todos los miembros de la sociedad son igualmente propietarios de todas las formas de propiedad. Es una democracia material o económica. El ideal del comunismo apunta a lograr una sociedad radicalmente solidaria e igualitaria en la que haya desaparecido la explotación del hombre por el hombre y todos tengan sus necesidades materiales cubiertas satisfactoriamente y el desarrollo de las capacidades individuales conlleve inherentemente el beneficio para toda la comunidad.

Creo que esta definición de comunismo es la que lo distingue como un concepto distinguido y peculiar frente a cualquier otra posición política y a otras ramas del socialismo.

Que el ideal del comunismo sea moral o políticamente legítimo, que se pueda lograr, o se pueda lograr pacíficamente, es algo que no voy a analizar aquí.

1 comentario:

  1. Vaya, justo hoy he ingresado a este blog para buscar este tema; que casualidad eh.
    Por cierto, me encanta el contenido de tu blog; espero sigas publicando más contenido en este y de forma más frecuente.
    Saludos Luis.

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